Sé todo lo bueno que puedas

Testimonios

Pocas cosas hay más poderosas a la hora de aprender que los testimonios de vida de otras personas. Tienen el valor de la verdad y de ser algo que cada uno de nosotros puede hacer.

Cuando era más joven era muy común escuchar a las personas decir: “por qué habría de hacer esto o aquello si igual nadie más lo va a hacer”, “qué pude cambiar que yo haga algo entre tanta gente que no hace nada” o el clásico “eso no es para aquí”. Como verás, con una mentalidad así estamos fritos desde el vamos.

El cine y las series suelen mostrarnos a ese héroe, muchas veces solitario, capaz de enfrentar y hacer lo que el común de los mortales no podemos hacer. Sí, sí, todo muy lindo. El problema con esas historias es que nos dicen que eso no es para nosotros, nos dejan impotentes. A menos que fuéramos Superman o la Mujer Maravilla nada podemos hacer contra el mal o las catástrofes de cualquier índole.

En cambio, cada vez que somos testigos de alguna buena acción o actitud en la que está involucrado alguien como uno, el vecino al rescate, la maestra de campo caminando horas para ir a dar clase, el señor que encontró la billetera y la devolvió… eso importa, si él o ella pueden yo también.

El cambio que precisamos no va a venir de arriba, lo hacemos entre todos.

Ya has lo visto: aún con la amenaza de cárcel y costo en dinero, hay personas que no son capaces de ver al otro ni las consecuencias de sus acciones.

El cambio depende de la suma de pequeñas y valiosas acciones que todos podemos hacer. Como dije, tienen el valor de la verdad y de ser algo que está al alcance de todos.

Por eso, hoy, te propongo tres cosas:

1
Sé todo lo bueno que puedas.

2
Compartí en tus redes, para dar testimonio, todos los pequeños actos cotidianos de los que seas testigo.

3
Usá el hashtag
#sétodolobuenoquepuedas